Personaje liberal, en la juventud se trompeó con García Moreno y le ganó, fue rector universitario nombrado por Eloy Alfaro. Murió con una bala que le impactó en el cráneo cuando el 6 de julio de 1896 ocurrió La Toma de Cuenca liderada por el caudillo conservador Antonio Vega Muñoz. Una historia para recordarla en el mes conmemorativo de la gesta fundacional de la ciudad hoy patrimonial del mundo 

Nacido en Chuquipata el 10 de agosto de 1823, Luis Malo Valdivieso es personaje notable en la historia de Cuenca. Undécimo de trece hermanos, su padre fue el abogado Manuel Malo de la Peña, a quien el mariscal Antonio José de Sucre le nombró primer presidente de la Corte de Justicia, cuando la fundó al pasar por Cuenca en 1822.

De 19 años fue a Quito con su hermano Benigno, que en 1843 ejercía un ministerio, lo que le permitió ingresar al Colegio Militar y cursar también la carrera de Derecho en la Universidad Central. Por entonces conoció al estudiante Gabriel García Moreno, con quien no congenió por diferencias políticas y una vez se fue a los puños, ganándole la pelea. Viajó por Estados Unidos y Europa e hizo contactos comerciales para, de regreso a Cuenca, con Benigno y su otro hermano Benjamín, instalar una industria textil con máquinas traídas de Estados Unidos, empresa que debió cerrarse por el alto costo del algodón importado. Al emprendimiento se asocia la aventura de traer los equipos por senderos de Naranjal, Molleturo y Sayausí, antes de que García Moreno pensara ser presidente del Ecuador y peor que impulsaría una carretera por ese trayecto, para unir a Cuenca con la costa.

En 1857 Luis contrajo matrimonio con Jesús de Andrade y Morales, que le daría cinco hijos. Fue sobrina del presidente Jerónimo Carrión (1865-1867). Diez años antes tuvo un hijo fuera de matrimonio, Arcesio Ullauri, quien llegaría a ser un destacado luchador liberal azuayo.

Hombre de ideas liberales, Luis fue gobernador del Azuay por cuatro ocasiones, en los años 1865, 1875, 1895 y 1896. En 1877 presidió el concejo municipal de Cuenca, junto a cuyo edificio en el parque central estaba su residencia y su local comercial, el primero de Cuenca que vendía máquinas de coser y de escribir, sorprendentes muestras de impulso industrial y cultural. En 1869 fue comandante del distrito militar del Azuay.

Sus ideas políticas le relacionaron con Eloy Alfaro y mantuvo con él estrecha amistad. En 1896, tiempos de la Revolución Liberal, es gobernador del Azuay, cuando ocurre la Toma de Cuenca, con la irrupción del coronel Antonio Vega Muñoz y sus tropas conservadoras, para un enfrentamiento cruento que causó cientos de muertos en los dos bandos. Luis Malo Valdivieso, el 5 de julio hallábase en su residencia durante el cruce de balas. Su hijo Carlos, desde el cuartel junto al edificio municipal, participaba en la refriega, recibiendo él y los soldados de rato en rato la arenga y el estímulo del gobernador en el combate.

Entre el apresurado abrir y cerrar la puerta de su residencia para ir al vecino cuartel, el gobernador Malo recibe un disparo en la cabeza y muere al instante. ¿Fue una bala perdida o un asesinato? Hay criterios controvertidos, como los que se darían sobre la muerte de Antonio Vega Muñoz en 1906, cuando al llegar preso a Cuenca desde una hacienda de propiedad de Gonzalo S. Córdova en Ayancay -años después presidente de la Republica- donde preparaba otra incursión sobre la ciudad y una bala le penetró la cabeza dejando la duda de si fue un asesinato o suicidio.

Luis Malo al morir era gobernador del Azuay y rector de la Universidad de Cuenca, cargo este último para el que recibió el nombramiento del presidente Eloy Alfaro y lo asumió el 10 de marzo de 1896. Apenas cerca de cuatro meses ejerció el rectorado, cuando le vino súbita y trágicamente la muerte. Treinta y dos años antes, en 1864, su hermano Benigno Malo fue primer rector del plantel universitario recién creado.

Los hermanos Luis y Benigno Malo estuvieron juntos en la gestión empresarial y aún en la vida privada, pero siempre fue visible una discrepancia ideológica entre ellos, sin que llegara a controversias públicas o enfrentamientos. Benigno guardaba amistad con García Moreno, sin que el pugilato del hermano menor con él, en tiempos estudiantiles, hubiesen quebrado esa relación.

Cuartel militar y la cárcel de Cuenca, en la calle Sucre entre Luis Cordero y Benigno Malo, entre las cuales residía el gobernador Luis Malo y donde recibió el impacto de bala que le causó la muerte. En estos sitios está hoy el edificio municipal, con la torre de varias plantas hacia el parque Calderón.

Los dos hermanos fueron rectores de la Universidad. Benigno, al asumir la función el día de la inauguración del plantel, tuvo un discurso magistral, de sabiduría y reflexiones filosóficas sobre el destino de la Universidad bajo la protección divina, el acato a la religión católica y las proyecciones de la pedagogía y la academia en función de la sociedad humana. He aquí un párrafo de su discurso: “…Todo lo grande ha nacido bajo el pensamiento religioso y todo lo que aspira a ser duradero, tiene que desarrollarse al soplo de la inspiración cristiana. Nosotros, hombres de un día, si queremos dar a la Universidad de Cuenca un carácter de perpetuidad, que desafíe las vicisitudes del tiempo, procuremos forjarla en ese yunque que ha gastado todos los martillos: edifiquémosla sobre esa piedra sillar escogida y labrada por la mano de Jesucristo”.

Luis Malo treinta y dos años después recibiría del jefe supremo Eloy Alfaro el nombramiento de rector universitario. Apenas ocupó el cargo tres meses y veinte y cinco días, hasta morir por la bala perdida o un asesinato, pero su presencia marcaría el inicio de una nueva etapa política, religiosa, social, en la vida ecuatoriana y de las nuevas concepciones ideológicas de la educación, el surgimiento del laicismo y la ruptura del Estado con el predominio de la religión católica en la vida, el destino y los patrimonios del país. Es significativo que el rector nombrado por la Revolución Liberal, Luis Malo, remplazara al obispo Miguel León, segundo y último religioso en el rectorado de la Universidad de Cuenca. El primero fue el sacerdote Miguel Franco, de 1869 a 1877.

El 5 de julio se cumplirán 120 años de la muerte de Luis Malo Valdivieso, ocasión para recordar algo de su vida y su memoria, que son parte de la historia de la ciudad de Cuenca, a la que perteneció la población de Chuquipata, donde nació, ahora en la jurisdicción territorial de Azogues. Nunca se esclareció si una bala perdida o un crimen cegó su vida y con el tiempo se ha dejado de discutir el caso, pero hay versiones que afirman que el autor del disparo de revólver que destrozó su cráneo fue un hombre nativo de Gualaceo, Jesús Vázquez, guerrillero de las huestes del caudillo conservador Vega Muñoz.

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