Un libro abierto para opinar del arte Imprimir

En los libros de comentarios están los criterios del público sobre el arte contemporáneo: las satisfacciones, las confusiones, las ilusiones y desilusiones y aun la molestia o frustración frente a lo que esperaba y no está allí. Hay bastante ingenio y humor, pero faltan criterios sobre los premios

 
 

 
Este dibujo dejado por un espectador en el libro de comentarios muestra la incertidumbre, las incógnitas y preocupaciones que sienten los visitantes al terminar el recorrido por las salas. La imagen es de por si expresiva.
La opinión espontánea de los visitantes a las salas, en pocas palabras o frases, vale más que una encuesta y amerita su análisis, estudio y valoración para recoger juicios que deberían considerarse en las citas del futuro, para que estos acontecimientos no estén destinados solo al disfrute de los especialistas. También pueden servir para planear la formación que requieren los espectadores sobre el arte. 
 
¿Qué se hizo con la opinión constante en todos los cuadernos de las bienales anteriores? ¿Qué sentido tiene receptar comentarios si luego de cada evento van al archivo o desaparecen?
 
En cada página de comentarios hay pensamientos libremente expresados sobre el arte, con sabiduría o ignorancia, con humor, en términos cordiales o severos; hay actitudes polémicas, alusiones políticas, así como dibujos garrapateados por manos hábiles o inhábiles que de algún modo expresan conceptos y puntos de vista. 
 
Del importante material de extracción popular acumulado en estos libros se podría extraer preguntas y respuestas del público, para aprovecharlas en la programación de las bienales futuras. ¿O si no, para qué colocar esos cuadernos que se llenan con los criterios de los espectadores de la Bienal?
 
Una selección de esos comentarios está en esta sección, textos que reflejan con autenticidad lo que sienten y piensan los espectadores de la Bienal, que culmina a fines de este mes y que hasta diciembre fue visitada por más de treinta mil espectadores. También consta el criterio de un especialista en arte contemporáneo, Blasco Moscoso. 
 
 
 
La belleza arquitectónica del Museo de la Historia de la Medicina es el escenario de una instalación que sorprende a los visitantes.
 
 
 
 
Un panorama actual del arte
La XI edición de la Bienal Internacional de Cuenca oferta un panorama más o menos actual de la escena del arte contemporáneo a nivel internacional. Digo más o menos actual por la datación de algunas obras participantes, pero ello responde al modelo de curaduría. Un modelo que promete (al seleccionar obra hecha) pero sobretodo asienta una cualidad temporal muy interesante que dilata el tiempo, desde que una u otra obra fue creada y las ecualiza bajo un mismo tono (tonos). 
 
Un aspecto que necesita atención es la ausencia de un plan formativo e informativo que diagrame con claridad las intenciones detrás de cada obra, cada artista y cómo se adhieren a la curaduría.
 
Definitivamente hay obras que son de un acceso limitado y es allí donde se puede generar la lejanía con un público menos “canchero” como diríamos en lenguaje popular.  Pero ese no es un problema de una Bienal,  pasa aquí y allá; el problema es cómo asumirlo. Y de hecho, el cómo asumirlo tampoco debería ser un problema. No todos los que asisten al MoMA comprenden por qué unas pocas manchas de color sobre un lienzo es una obra de arte (no todos asisten al MoMA tampoco). 

 

 

 

Escribir un comentario




ULTIMOS COMENTARIOS
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner



Presidente Córdova 9-06 y Benigno Malo / Teléfonos: 2836001- 2861601 / Email:
Cuenca - Ecuador