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Este mes se elige Rector y Vice rectores Académico y de Investigación en la Universidad de Cuenca. Fernando Pauta Calle (Movimiento Unidos por la Universidad), María Augusta Hermida (Forum) y Pablo Vanegas (ComUnidad) son candidatos a máxima autoridad del Plantel. Este último, va por la reelección. AVANCE recogió sus opiniones sobre temas universitarios, académicos y de interés comunitario, que constan en esta sección, en el orden en que respondieron.

1.- ¿Cómo valora la gestión del último rectorado?
2.- Sobre lo proyectado, ¿qué se ha cumplido y qué no?
3.- ¿Cómo sintetiza sus proyectos de docencia, investigación e innovación(2021-2025), de llegar al Rectorado?
4.- ¿Qué respaldo económico garantiza cumplir los proyectos?
5.- ¿Su criterio y perspectivas sobre el tema de género en los diversos ámbitos universitarios?
6.- ¿Sobre la práctica de la democracia y gobernanza en la Universidad?
7.- ¿Está formando la Universidad los profesionales que realmente necesita la sociedad local y nacional?
8.- ¿Qué comenta sobre el tema de las humanidades en la universidad del siglo XXI?
9.- ¿Cuál sería el sello caracterizador de su paso por el rectorado?

 

Arq. Fernando Pauta: no habrá facultades de primera o de segunda

1.- Ha desvirtuado la razón de ser del rectorado, de facilitador de las funciones sustantivas de la Universidad: docencia, investigación y vinculación. La preeminencia de lo administrativo sobre lo académico, fuertemente centralista, burocrática y excluyente. Una concentración de poder en el rectorado, amparada en el marco legal, para imponer su visión institucional, subestimando esenciales principios de democracia y las atribuciones del Vicerrectorado, Consejo Académico y Consejos Directivos de las Facultades. No ha liderado el ejercicio ni la defensa de la autonomía, sobre todo en el ámbito académico, ante organismos del sistema de educación superior; más aún, un silencio casi total e incomprensible frente a los problemas de la sociedad y a los recortes del presupuesto.

2.- Se propuso una “comunidad universitaria motivada y comprometida”, “una academia relacionada con la construcción de una sociedad del conocimiento” y “una universidad cercana a la sociedad”; los logros son casi inexistentes. “La mejora de las condiciones tecnológicas y de infraestructura”, tampoco muestra resultados, más bien son evidentes los tropiezos en la Dirección de Tecnologías de la Información y Comunicación y la terminación del predio de Balzay. Profesores, empleados y trabajadores, venciendo en la cotidianeidad del trabajo los problemas por el modelo impuesto, lograron que la Universidad no caiga en estancamiento.

3.- Sobre principios esenciales de la vida universitaria (democracia, educación con pertinencia y responsabilidad social, e inclusión), el Movimiento Unidos propone beneficios de corto y largo plazo con acciones en los ejes administrativo-académico, docencia y academia, investigación, vinculación con la sociedad, comunidad universitaria e internacionalización. En docencia y academia es urgente recuperar la autonomía del Vicerrectorado Académico, la conformación de la Dirección de Educación y Currículo para mejorar a la actual Comisión Técnica Curricular, la actualización colectiva del modelo educativo, la recuperación para la universidad de la nivelación y admisión presupuestadas, la generación de un sistema trascendente de evaluación docente y del currículo, la construcción de un plan de capacitación pedagógica, entre otras acciones. Necesitamos un sistema administrativo para el nuevo Vicerrectorado de Investigación, que genere nuevas ideas, redes de apoyo y capacitación, interacción cotidiana con la docencia; pero sobre todo a la investigación vinculada con las necesidades de la sociedad y que aporte soluciones a sus problemas prevalentes.

4.- La Constitución dispone en su Artículo 357 que “El Estado garantizará el financiamiento de las instituciones públicas de educación superior…”; el Artículo 165 prohíbe al Presidente usar fondos públicos destinados a educación y salud incluso en estados de excepción. En este marco reivindicaremos el presupuesto de la Universidad, para nuestro Plan de Trabajo, y el crecimiento de cupos de ingreso. Impulsaremos la Asamblea Nacional de Universidades y Escuelas Públicas, cuya primera finalidad será defender el presupuesto para la educación pública superior. Acudiremos a fuentes de ingreso por servicios de asesoría técnica, consultorías, proyectos de investigación y de la cooperación internacional, entre otros.

5.- En género, nos referimos a situaciones de desigualdad de las mujeres y los grupos LGBTIQ. En nuestra institución se refleja en discriminación, violencia y acoso contra estos grupos humanos. Esta problemática es invisibilizada en las mallas curriculares en casi todas las carreras. Nuestra propuesta tiene tres componentes. Primero, un proceso de construcción y profundización de la igualdad y la equidad de género. No se trata de comenzar de cero, hay que diagnosticar lo que ya se ha logrado, para avanzar hacia la paridad de hombres y mujeres en jefaturas departamentales y espacios de poder y decisión. Segundo, transversalización de las perspectivas de género en los contenidos curriculares. La tarea será impulsar la investigación educativa hacia cómo incorporar la mirada de género en la mayor cantidad posible de mallas curriculares. Tercero, en cuanto a violencia, sancionar a quienes irrespeten la integridad y la dignidad de las personas, con procesos que garanticen sus derechos. Todo puede sintetizarse en “queremos educar para la paz”.

6.- En los últimos años la democracia universitaria ha sido menoscabada con el nombramiento de decanos y subdecanos a académicos “de confianza”, sin atender los perfiles y la aceptación que demandan los procesos institucionales. Eso ha llevado a errores en la toma de decisiones y a un estilo de gobierno vertical, de espaldas a los estamentos universitarios. Es imprescindible la reforma al Estatuto universitario, pues no se establece qué autoridad – rector o vicerrectora –presenta las ternas para las Direcciones de Postgrados, de Vinculación con la Sociedad, de Educación Continua, de la Comisión Técnica Curricular, la coordinación del Centro de Documentación. En ese vacío, ha sido el rector quien propone ternas. Se trata de devolver al vicerrectorado académico las atribuciones que prevé el Estatuto.

La gestión académico-administrativa tiene que estar al servicio de las funciones sustantivas: docencia, investigación y vinculación con la sociedad. Actualmente, eso no se comprende, por lo que lo esencial de las funciones se ha vaciado de contenido y sometido a lo accesorio de la gestión. Tal modelo se ha instalado en todos los tejidos de la institucionalidad universitaria. En nuestro gobierno, se respetará de modo absoluto el pronunciamiento de los docentes en las urnas, para elegir decanos. En las direcciones departamentales, las designaciones tomarán en cuenta los perfiles requeridos y los méritos académicos.

Para profundizar el cogobierno en todas las instancias, Incluiremos con voz y voto a los grupos afectados o involucrados por las acciones a tomar. Por ejemplo, todas las comisiones académicas de pregrado y postgrado deben tener representación de los estudiantes y empleados, y no solo de los y las docentes. Es imprescindible el voto de estudiantes, empleados y trabajadores en la elección de ternas para decanos y sub decanos.

7.- En buena medida, sí. Pero debe estudiarse la pertinencia. Emprenderemos dos tareas cruciales: el estudio para adecuar los perfiles profesionales a las necesidades sociales en razón de los conocimientos actualizados. Y, investigar la necesidad de nuevos perfiles. Este reajuste a la pertinencia debe hacerse en el marco de una relación adecuada y respetuosa con las facultades.

8.- La filósofa Martha Nussbaum plantea que las humanidades son indispensables para la democracia, pues a través de ellas se forma la sensibilidad hacia el dolor del otro, hacia la injusticia. Nos ayudan a comprender otras culturas, a respetarlas, permiten construir las memorias colectivas. En fin, las humanidades forman en ciudadanía y, valga la redundancia, mejores seres humanos. En los los últimos años se ha impuesto en las universidades y, por cierto en la de Cuenca, la mirada tecnocrática y productivista. Esa perspectiva borra al ser humano del campo de acción institucional, quienes la impulsan no se dan cuenta que sus decisiones afectan a las personas. Esto se relaciona, sin duda, con la devaluación de la educación en humanidades, las artes y el pensamiento. Nuestra meta de trabajo es fomentar todos los campos del conocimiento en pie de igualdad. No habrá carreras o facultades de primera y de segunda. Todas son de prioridad.

9.- Pondremos en práctica la autonomía universitaria, la defensa del presupuesto y los pronunciamientos sobre la problemática social. Todas las facultades pueden dar orientaciones trascendentes en temas de tributos y medidas económicas, políticas de vivienda, educación, salud, ambiente o soberanía alimentaria, por mencionar ejemplos. Trabajaremos por una universidad que consolide la democracia y se convierta en un referente para la sociedad en conjunto. En la formación profesional, buscaremos que el mejoramiento continuo en todas las carreras sea un proceso constante y no un apremio en las coyunturas cuando el CES y el CACES anuncien la acreditación.

En investigación, todas las áreas de conocimiento son nuestra vocación histórica científica. Cuidaremos el equilibrio entre áreas técnicas y científicas, sociales y humanísticas, de la salud, las artes y el pensamiento. Reiteramos: la investigación debe estar al servicio de las necesidades sociales, culturales, económicas y del desarrollo, más allá de las imposiciones del mercado de la tecnología y de la biotecnología. La nuestra, al ser universidad pública, debe proponer al sistema universitario nacional un modelo de mejoramiento, de gestión democrática, de respeto a los derechos laborales, al cogobierno y ejercicio responsable de autonomía. Trabajaremos por un modelo que permita superar el empantanamiento que agobia a la universidad pública ecuatoriana.

 

Arq. María Augusta Hermida: una deuda de la U. en tema de género

1.- Priorizó una estructura de poder sobre las necesidades de la comunidad universitaria y su propio plan de trabajo. Esto resquebrajó la democracia interna, lo cual es grave para una universidad y su papel de agente crítico. Se ha fragmentado la comunidad por filiación o no a la administración, no se respetó las ternas para decanos y subdecanos. De esta forma y por el ejercicio de la autoridad se ha censurado la participación y libertades de pensamiento y expresión de docentes, estudiantes y servidores. Es lamentable la pérdida de representación institucional ante la sociedad y el gobierno. Se ha mantenido una actitud complaciente con las medidas gubernamentales contra las universidades públicas y los procesos de la educación superior. No se ha sabido entender la necesidad de defender a la Universidad.

2.- Lo ofrecido no se ha ejecutado. Se ofreció a los estudiantes servicios sociales como residencia estudiantil o el centro de desarrollo infantil, y no se ha cumplido. La pandemia mostró una administración indiferente a la situación socioeconómica de los estudiantes. La falta de acceso a equipos tecnológicos y conectividad debió provocar una respuesta institucional y la búsqueda de cooperación externa para solventar estas limitaciones. Pero, lo que hubo fueron iniciativas particulares de algunos docentes para ayudar a sus estudiantes, ante acciones institucionales débiles y tardías, lo que produjo una alta deserción estudiantil. La universidad se ha burocratizado y los recursos son escasos. Los logros han sido por la actitud, vocación y esfuerzo de profesores y estudiantes. La universidad, a través de su máxima autoridad, dejó de ser vocera en la sociedad, perdió su función social de guía, su representación política y la posibilidad de aportar en la toma de decisiones y de construcción de política pública.

3.- En lo académico, hay que avanzar hacia una nueva universidad, la excelencia con pertinencia, la calidad y el conocimiento transformador. Nos preocupa la deslegitimación del vicerrectorado académico por el Rector este último período. Para alcanzar los objetivos hace falta la estabilidad de los docentes ocasionales, llamar a concursos en forma ágil, transparente, planificada y permanente. Además, los procesos de evaluación docente tienen que entenderse como herramientas de mejora continua. Por otro lado, con el empujón al futuro que dio la pandemia, se ha constatado la urgencia de un modelo híbrido que combine lo presencial y lo virtual de enseñanza aprendizaje interdisciplinar, que vayan a la raíz de los problemas; con nuevas carreras que resuelvan problemas de la población y permitan cambiar paradigmas; con una infraestructura adecuada y la participación de estudiantes y docentes al tomar decisiones académicas en asambleas de facultad.

En temas administrativos, necesitamos más eficiencia y menos burocracia que elimine trámites que no añaden valor. Proponemos una reforma institucional. Esto arrancará por redefinir la misión y visión de la Universidad de acuerdo con la época en que vivimos. Incluirá el análisis del modelo de gestión del conocimiento que lleve a una nueva estructura que respete la historia de la institución pero que se adecue a los nuevos retos.

La gestión administrativa debe fluir y pasar inadvertida en el día a día. Necesitamos automatizar todos los procesos y eliminar el silencio administrativo como manera de actuación. La planificación no debe separar el pensamiento de la acción, debemos aprender constantemente y actuar estratégicamente y con agilidad, conociendo el territorio. No existen “iluminados” para guiar a la comunidad universitaria al “éxito”, ni planes estratégicos institucionales que se deben cumplir con absoluta rigidez. La Universidad se parece más a un ser vivo (o a un ecosistema) que a una máquina. Necesita una relación armoniosa, con equilibrios dinámicos entre administración y academia. No es suficiente atender a la cabeza, sino también al corazón, las manos y pies. Si todas las partes están bien, la Universidad está bien y funciona.

En innovación y emprendimiento crearemos políticas institucionales para fortalecerlos y aprovechar las redes con instituciones nacionales e internacionales, manteniendo un ambiente motivador. Resultados muy robustos de la economía conductual dicen que las actividades cognitivas requieren de altas dosis de motivación intrínseca. Es urgente desburocratizar las compras públicas, apoyar al Hub de Innovación, crear un FabLab potente sumando los esfuerzos de todas las Facultades y Departamentos y fomentar la consolidación de SpinnOffs. También crear más espacios de incubación, capacitación, formación y activación de empresas orientadas a la sostenibilidad e implementar y fortalecer el laboratorio MEDIALAB, el informativo digital, la radio universitaria, entre otros. Además, crear la marca UCuenca que genere recursos para actividades universitarias, especialmente de índole social, impulsados desde nuestros proyectos de movilidad sostenibles: MOVER-U, de cuidado de la salud y el bienestar de la comunidad: kUydar, de implementación de la virtualidad en la Universidad de Cuenca: Virtual Kunan, de las Bolsas de Vivienda y Trabajo, entre otros; también, proyectos de investigación y vinculación.

4.- Primero, coalición con las universidades públicas para una respuesta sólida en defensa del presupuesto, el pago de deudas del gobierno y las reformas para que los presupuestos educativos se respeten. Segundo, ser creativos para generar recursos propios, a través del talento humano y su conexión con el contexto y la realidad social para la provisión de soluciones, investigación y asesoría, en la formulación de políticas públicas, programas públicos e investigación de relevancia para el sector privado; la oferta de postgrado es otra fuente de financiamiento; esto permitirá recursos extras para programas de interés social de la Universidad y de iniciativas de la oferta educativa de pre grado.
Finalmente, es fundamental crear sinergias. La colaboración es la clave de la producción con excelencia y con pertinencia social. El aprendizaje social es el pilar del principio de que el todo es más que la suma de las partes cuando se aplica al conocimiento, algo que suele no entenderse desde la administración de la universidad.

5.- Hay una deuda en el tema. Al interior de una institución educativa resulta una omisión grave, pues su deber es educar para una nueva convivencia social libre de violencia y discriminación. La relación entre rectorado y vice rectorado en la administración actual es una muestra de abuso de poder, por la obligatoriedad que supone responder al pensamiento único impuesto por una lógica de dominación. Por otro lado, están los casos de violencia, acoso y discriminación que denuncian docentes y estudiantes ante la poca voluntad política desde la máxima autoridad.
Hay más mujeres estudiando en la universidad y no se refleja en la representación de los espacios de decisiones, como el consejo universitario, decanatos y la propia representación estudiantil. No se trata de ocupar espacios, sino tomar decisiones democráticas con equidad. Proponemos, primero, revisar los protocolos, leyes y reglamentos vigentes para actualizarlos con las necesidades de cada carrera y de la institución en general para que nunca más se vuelva a re victimizar a las víctimas. A esta revisión acompañarán los planes de prevención a todo nivel. Segundo, sensibilización y capacitación en género de todos los miembros de la comunidad universitaria para desnormalizar lo que parecía “normal”, acompañando la representación equitativa en todos los espacios. En tercer lugar, transversalizar los temas de género en las mallas curriculares bajo la lógica de una formación integral con enfoque de igualdad; así formamos profesionales comprometidos con la equidad, que incidan en la sociedad.

6.- En la universidad existe miedo. Es increíble que esta palabra aparezca con tanta frecuencia en diálogos con docentes y estudiantes. Miedo a ser críticos o sugerir cambios porque hay represalias: los docentes ocasionales son desvinculados, los distributivos docentes son herramienta para controlar a los docentes titulares. Por su parte, los estudiantes ven distantes a sus directivos y sus problemas no pueden ser procesados porque no son sujetos activos en la toma de decisiones. Se ha perdido el sentido de comunidad y la democracia se ha anulado por la práctica autoritaria y vertical. Es necesario un cambio, no solo de personas sino de prácticas, un liderazgo unificador, sensible y conectado a las causas reales de la Universidad, dialogante y capaz de recibir la crítica deliberante que viene de la comunidad.
Se ha priorizado una mal entendida gobernabilidad. Nosotros creemos que la democracia como forma de gobierno legitima las decisiones tomadas y permite involucrar a todos. La búsqueda de consensos permite identidad institucional y una real comunidad. El debate democrático permite afinar argumentos, motivar al otro, explicar mejor las ideas, aprender a escuchar y también ceder. Sin democracia no hay debate y sin debate no hay legitimidad en la autoridad. Respetaremos la elección de decanos y sub decanos.

7.- La Universidad transmite principios de práctica humana, ética y profesional que le caracterizan como institución de vocación pública adherida a las causas sociales. Sin embargo, los desafíos actuales exigen ir más allá, ya que las problemáticas del mundo moderno son complejas. La crisis de desigualdad socio económica, la crisis ambiental, los niveles de violencia, la corrupción, las lógicas de consumo y de mercado, obligan a respuestas contundentes para revertir la crisis que en el fondo es humana. Los alumnos de todas las áreas exigen formación integral que oriente social, humana y políticamente, para prevenir la violencia y atienda sus afinidades artísticas, culturales, deportivas y recreativas. Esto hoy está ausente.

8.- Los desafíos actuales requieren respuestas enfocadas en la formación del nuevo ciudadano, del profesional crítico, preparado para el ejercicio profesional, que sea agente de cambio y transformación. El mundo tiende a ser consumista, utilitarista e individualista, la competencia predomina en las relaciones. Las humanidades son la respuesta urgente para educar al “ser humano”. Discutiremos la necesidad de una facultad de humanidades e incorporaremos la transversalidad de la formación ética y humana en todas las carreras.

9.- Reunificar a la comunidad universitaria, recuperar la democracia y reconciliarla de forma que el resultado sea la integración y la sinergia del gran talento humano de estudiantes, trabajadores, servidores y docentes. La dispersión de capacidades sucede por la incapacidad de unir y permitir la convivencia de la diversidad. La producción científica, la formación académica y la contribución a la sociedad serán efectivas en tanto seamos capaces de otorgar a nuestros compañeros recursos, eliminar trámites burocráticos y dialogar entre ciencias y facultades. A los estudiantes cuidarles, darles protección, seguimiento de sus problemáticas y formación que potencie su motivación y creatividad. Los trabajadores y servidores tienen mucho que opinar y aportar, no se les ha dado espacio para hacerlo y se ha descuidado la capacitación y el ambiente laboral, así como la defensa de sus legítimos derechos.

 

Ing. Pablo Vanegas: transformación digital seguirá en la Universidad

1.- Se ha mantenido la estabilidad académica y administrativa pese a que han sido 5 años de marcadas complicaciones en el país. El terremoto del 2016, la pandemia y la profunda crisis económica han sido afrontadas con entrega y compromiso de esta administración y de la comunidad universitaria. La acreditación de la Universidad se logra con los mayores estándares a nivel nacional, tras varios años de trabajo mancomunado y un importante esfuerzo por institucionalizar los procesos académicos. Se ha mantenido una administración de puertas abiertas, con un trabajo articulado de estudiantes, profesores, empleados y trabajadores. El éxito y los logros alcanzados dan cuenta de una administración transparente y honesta, que ha precautelado los intereses institucionales sobre los particulares.

El liderazgo de la Universidad ha sido fundamental para afrontar los desafortunados eventos que afectaron el presupuesto de las universidades y escuelas politécnicas públicas. Se ha combinado la protesta en las calles y acciones firmes en la Presidencia de la República y en la Asamblea, para precautelar los derechos de la sociedad a acceder a una educación pública de calidad. Estas acciones marcan una diferencia absoluta con la pasividad universitaria de los últimos 10 años. La administración cumplió una acción de protesta y solidaridad por la represión de octubre del 2019.

El número de estudiantes pasó de 14000 en 2016 a 16300 matriculados en las diferentes carreras en 2020. Las acciones del rectorado para dotar de conectividad y equipos computacionales a los estudiantes, el apoyo con alimentación, así como la aprobación de normas para flexibilizar la asignación de becas, las evaluaciones y la anulación de matrículas, contribuyeron a que los estudiantes continúen sus actividades académicas en medio del confinamiento, a través de entornos digitales. Se han respetado los derechos de los profesores titulares y ocasionales, con esfuerzos para mantener la vinculación de estos últimos. Se han convocado concursos de oposición y méritos para profesores de las diferentes carreras.

2 .- La institucionalización de los procesos de investigación, vinculación con la sociedad y docencia señalan una diferencia con la situación en 2016, marcada por la dispersión y la multiplicidad de procesos en facultades y otras unidades académicas, lo que generaba inequidades y falta de transparencia. Esto ha permitido que en el sistema de clasificación QS World University Ranking, la Universidad de Cuenca pase del puesto 350 en Latinoamérica, en el 2016, a mantenerse en los últimos años, entre las 200 mejores universidades en la región. En 2020, QS certifica la ubicación número 1 en Ecuador y la 52 en Latinoamérica, debido al impacto y la calidad de la Investigación que produce. Se llevan adelante más de 100 proyectos de vinculación con la sociedad dde impacto positivo en los sectores más necesitados, sobre todo, la población infantil. Se han desarrollado sistemas para gestionar la bolsa de trabajo y se ha automatizado la gestión de proyectos de vinculación con la sociedad.

La adquisición, a fines de 2016, del predio de la avenida Huayna Cápac –ex hospital del IESS- y funcionamiento del Centro de Especialidades Médicas, sientan bases para construir el Hospital Universitario y el Centro de Innovación de la Salud, para potenciar la formación de grado y posgrado, así como fortalecer los servicios de salud que brinda la Institución.

El Hospital Universitario y la Planta para la fabricación de medicamentos biosimilares serán una realidad. En octubre pasado se firmó el convenio por el cual la Universidad recibirá en donación 200 millones de dólares, para esos dos proyectos, que van a constituir el Centro de Innovación de la Salud, que define un antes y un después en la Historia de la Universidad. Entre 2016 y 2020 se han invertido cerca de 18 millones de dólares en la primera fase del Eco-Campus Balzay que terminará en marzo del 2021. La Planificación Institucional es una herramienta básica para cumplir nuestras misión y visión. Las unidades académicas y administrativas planifican sus acciones anuales y plurianuales con un presupuesto que permite alcanzar sus objetivos.

Se cuenta con manuales de procesos para la gestión administrativa. Se han invertido más de 4 millones de dólares en infraestructura tecnológica y se han renovado más del 70% de sistemas informáticos obsoletos, todo, enmarcado en la transformación digital de la Universidad, que por primera vez posee datos centralizados para tomar acciones en base a información, dejando a lado la mera intuición. La matriculación se realiza en línea y se ha iniciado el proceso de unificación de mallas curriculares que concluirá en la siguiente administración. La oferta de inglés se ha ampliado a través de cursos intensivos y en períodos de receso.

La sensibilidad de esta administración para el mejoramiento de las formas de relacionarnos con los demás propició el incremento de la accesibilidad a los diferentes espacios de la Institución. Esto generó un impacto positivo en la movilidad de personas con capacidades diversas. Es justo reconocer el trabajo de la Unidad de obras y planificación física para recuperar áreas verdes y mejorar la infraestructura física en los Campus Central, Paraíso, Yanuncay y Centro Histórico (ej: Biblioteca en el Campus Paraíso, espacios deportivos, auditorios, aulas, accesos y rampas, bares, entre las otras obras de construcción y mantenimiento).

Se han incrementado las becas estudiantiles y un apoyo económico para movilidad internacional, y se han gestionado convenios de reciprocidad con los cuales la Universidad facilita alimentación y vivienda a estudiantes que deciden estancias en otras universidades del mundo. Se han concluido los estudios para construir la Residencia Estudiantil, dispensarios médicos, lactarios y Centros de desarrollo infantil en los diferentes campus, así como los diseños de obras para mejorar los espacios académicos de las facultades.

Se creó el Centro de Tecnologías del Aprendizaje (CTAC), para promover la transformación digital en docencia e investigación. Tiene como responsabilidad el estudio y aplicación de nuevas metodologías de enseñanza-aprendizaje, con énfasis en el uso de tecnología digital. Las empresas públicas UCuenca-EP y EUS-EP se han convertido en aliadas para simplificar y descentralizar la carga administrativa. Un ejemplo es la administración del CREDU, a cargo de UCuenca-EP, para mantener y mejorar este centro de recreación y deportes, sin que la Universidad incurra en gastos. Sin embargo, debemos seguir trabajando, articuladamente, con los organismos de control para que se establezcan todos los reglamentos y directrices para dar viabilidad al Código Orgánico de la Economía Social de los Conocimientos, la Creatividad y la Innovación, que permitirá reducir los procesos burocráticos a los que estamos sometidos las IES públicas.

3.- La investigación dará paso a la innovación y transferencia de conocimiento. La donación de 200 millones de dólares permitirá que el modelo del Centro de Innovación de la Salud cuente con infraestructura física y tecnológica para investigar, innovar y transferir conocimiento en salud. Este modelo será replicado en áreas de energía, agua, tecnología, las ciencias sociales, las humanidades y las artes. La dinámica de estos centros, como plataformas de interacción entre diferentes áreas de conocimiento, desarrollará proyectos multidisciplinarios. Así, se configurará un ecosistema social de ciencia, tecnología e innovación, y la construcción de una sociedad económicamente fuerte y socialmente más justa. Este ecosistema trabajará con el vicerrectorado de investigación, las direcciones de posgrado, vinculación con la sociedad y relaciones internacionales.

Continuará la transformación digital de la Universidad. La democratización de la investigación se ampliará a partir de fortalecer líneas de investigación vinculadas a la formación de grado y posgrado. La creación del Vicerrectorado de Investigación, anhelo hecho realidad en esta administración, fortalecerá la investigación, la innovación y la transferencia de conocimiento. Es urgente la formulación de un modelo educativo según las características de la Universidad de Cuenca y las condiciones actuales a nivel mundial. Fundación Estudiante UCuenca, entregará becas a estudiantes con dificultades económicas para su permanencia y graduación.

4.- La autogestión y la descentralización serán la clave para generar proyectos autosustentables y propiciar la sostenibilidad financiera de la Universidad. En paralelo, deberá mantenerse firme el reclamo por el presupuestario, como base para la construcción de una sociedad que genera oportunidades y basa su desarrollo en la educación y la generación de conocimiento, con medidas de protesta, de ser el caso. La consecución de recursos internacionales será fundamental.

5.- La equidad, la erradicación del acoso y de la violencia de género han sido abordados con extrema sensibilidad entre 2016-2021. La agenda de oportunidades, el protocolo para el tratamiento de actos de acoso sexual, el observatorio de equidad, y la organización de programas de grado y posgrado en estas temáticas seguirán una atención prioritaria y se hará actualizaciones para garantizar la conformación de una sociedad equitativa y sin violencia. Es imprescindible la prevención y erradicación de la violencia de género para lograr una cultura de respeto, paz y armonía.

6, 7, 8.- Se realizará una discusión universitaria con especial atención en el equilibrio entre la necesidad de democracia, gobernabilidad, la vigencia de normas a nivel nacional. Se buscarán consensos para alcanzar objetivos institucionales a favor de los estudiantes, la comunidad universitaria y la sociedad en general.- La Universidad forma profesionales que la sociedad necesita, pero la diversificación de formación debe fortalecerse en medio de la mayor crisis económica vivida. Son indispensables propuestas que auspicien la formación técnica, tecnológica, dual y la creación de nuevas carreras.- La pandemia ha profundizado muchos problemas humanos y ha creado otros. Es imprescindible fomentar la formación en humanidades para formar profesionales más sensibles, más éticos, responsables y conscientes del impacto positivo que pueden generar en la sociedad. Es necesario avivar espacios para las manifestaciones de la sensibilidad de todos los sujetos, desde todas las sensibilidades y lenguajes. Las Facultades de Artes, Filosofía, Arquitectura, y la Unidad de Cultura, seguirán manteniéndose como agentes que permitan rescatar y valorar nuestra identidad cultural.

9.- El amor, la gratitud y la entrega total a la Institución; humildad y empatía con los estudiantes, nos miramos en ellos y en sus sueños por una profesión, pues desde su misma condición procedemos. La confianza en cada docente, la fe en que todas las mujeres y hombres de la Universidad aporten para construir la Institución que anhelamos. El compromiso y entusiasmo por igualar los sueños con los hechos. La confianza en el trabajo en equipo, la lealtad a la Universidad, la solidaridad en tiempos difíciles. Un respeto a la diversidad, la honestidad y la visión de cambio para construir una región ambientalmente sostenible, económicamente fuerte y socialmente justa.

N. d D.- El texto del ingeniero Vanegas excedía los espacios previstos y obligó a juntar en un bloque tres respuestas, tratando de salvar lo más posible los contenidos.




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