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Cuenca hace cuarenta años tenía 150 mil habitantes que no imaginaban los cambios sociales, políticos, económicos, culturales y aún religiosos que llegarían vertiginosos para hacer de quienes nacieron por entones los pobladores de un mundo totalmente extraño al de sus mayoresCuenca hace cuarenta años tenía 150 mil habitantes que no imaginaban los cambios sociales, políticos, económicos, culturales y aún religiosos que llegarían vertiginosos para hacer de quienes nacieron por entones los pobladores de un mundo totalmente extraño al de sus mayores

El 4 de septiembre de 1981 nació la revista AVANCE y por cuatro décadas ha atestiguado, mes a mes, el devenir de una sociedad que rompió los límites geográficos y los viejos cánones sociales y del pensamiento, para ubicarse en el mundo contemporáneo sin desechar los valores del pasado.

Aquello de que todo pasado fue mejor ha ido perdiendo vigencia, frente a los avances que en todos los órdenes vinieron en forma ininterrumpida: el inicio de la revista coincide con el fin de las dictaduras ecuatorianas de las postrimerías del siglo XX y la democracia continúa.

En 1981, el Director de Avance, Rolando Tello, entrega el primer ejemplar de la naciente publicación al Alcalde Pedro Córdova. Observan el arzobispo Alberto Luna, el Gobernador Mariano Cueva y el Prefecto Javier Muñoz Chávez.

La presencia de la mujer en las aulas universitarias, en las funciones públicas, en las gerencias industriales, en la política, en los gobiernos, en la legislatura, en la academia, en las fuerzas armadas y policiales, dejó de ser menos incipiente y se ha impuesto su igualdad con los varones.

Los campesinos e indígenas son otra evidencia de cambio en un importante sector de ecuatorianos que lograron los derechos ciudadanos que les fueron ignorados por siglos. Ellos han tenido acceso a la educación, a la participación política, al desarrollo humano, al buen vivir, y no son pocos sus líderes en curules legislativas, en la administración pública, en la docencia, en la cultura y el arte.

La Cuenca conservadora ha desparecido del abanico político y religioso. Las últimas autoridades de Cuenca y del Azuay elegidas por el Partido Conservador datan de hace cuarenta años. El electorado ha cambiado, al ritmo de los intensos avances sociales y culturales de las recientes décadas. El fanatismo religioso sustentado en la ignorancia colectiva ha cedido el paso a una nueva forma de concebir y valorar la espiritualidad de la vida.

En lo cultural y artístico Cuenca ha alcanzado liderato nacional y presencia internacional en los últimos cuarenta años, con eventos como los encuentros de Literatura, la Bienal Internacional de Pintura que empezó en 1987 y hoy prepara la décimo quinta edición, abierta a todas las expresiones del arte; el Festival de La Lira, evento que empezó hace un siglo y llegó hasta los años cincuenta, resucitó en 2006 con proyección hispanoamericana, cuya séptima edición será en noviembre.

En lo deportivo, Cuenca cuenta con figuras de dimensión universal y hay que recordar que en 1998 la ciudad fue anfitriona de los Juegos de la Organización Deportiva Suramericana (ODESUR).En lo turístico Cuenca está abierta al mundo y es destino obligado de los visitantes extranjeros que llegan al Ecuador atraídos por el esplendor de sus paisajes, el clima, el ambiente cultural y la hospitalidad. En las últimas cuatro décadas, se hizo cosmopolita. En este mismo tiempo, decenas de miles de cuencanos y azuayos han emigrado a Norteamérica y Europa para buscar mejoras de vida frente a las crisis económicas y falta de empleo en el país. Es la cara opuesta al resurgimiento turístico con efectos benéficos multiplicadores. Muchos compatriotas que se aventuraron, generalmente por vías ilegales, fuera del país, volvieron con fortuna convertidos en emprendedores de éxito.

Desde los años ochenta empezaba Cuenca a integrarse a la vida nacional, aunque persiste deficiente la red de carreteras de conexión con el país y el servicio aéreo es deficiente. Por entonces los diarios de las principales ciudades del Ecuador eran leídos tarde, al otro día o nunca, y rara vez tenían noticias de Cuenca. Los canales nacionales de TV empezaban a interesarse por esta ciudad y los sistemas telefónicos de comunicación nacional eran precarios.

En el campo cultural y del arte cuencanos vigentes entre las postrimerías del siglo XX y los comienzos del actual, han cedido el paso a nuevos creadores: Gabriel Cevallos García, César Andrade y Cordero, Eugenio Moreno Heredia, Gonzalo Mata, Saúl Mora, Antonio Lloret Bastidas, Efraín Jara Idrovo, Jacinto Cordero –por citar pocos nombres- ya no viven en este mundo, pero valores de dimensión nacional mantienen el prestigio cultural cuencano: Eliécer Cárdenas, Jorge Dávila, Marco Tello Espinoza, Oswaldo Encalada, Iván Petroff, Carlos Vázconez, Ernesto Arias, por citar pocos, junto a Jorge Chalco, Julio y Ricardo Montesinos, Pablo Cardoso, en lo pictórico.

El transporte colectivo urbano hacía presencia precaria en las calles de Cuenca y ha ido expandiéndose conforme han crecido la ciudad y su población, hasta un servicio tranviario que va demorando en convertirse en una necesidad pública pero más pronto que tarde lo será.

La realidad ha cambiado. Hoy la ciudad, nominada por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad, luce de igual a igual con otras del país y del mundo los atractivos de su arquitectura, la pujanza de sus industrias, el esplendor de sus paisajes y los valores de su gente. Cuando empezaron a imprimirse los primeros números de AVANCE y hasta casi las postrimerías del siglo pasado, las fotografías a publicarse eran reveladas en procesos químicos para elaborar clisés que servían de matrices, mientras en la actualidad, un teléfono celular basta para tomar las fotos, usarlas de inmediato o transmitirlas al mundo.

Los servicios básicos eran precarios y hoy es de las ciudades mejor abastecidas de energía eléctrica, agua potable, tratamientos sanitarios, comunicaciones y telecomunicaciones. Adicionalmente, desde hace poco grandes centros comerciales se han instalado en los barrios gracias al emprendimiento de visionaria gente de negocios, entre la que no pueden dejar de citarse por su liderazgo a los Eljuri Antón y Ortiz Cornejo, cuya presencia se ha expandido a los ámbitos nacionales e internacionales, impulsando proyectos iniciados por sus mayores.

Al desarrollo múltiple han venido aparejados problemas sociales, la delincuencia, la pérdida de valores éticos, pero un balance de la Cuenca actual y la conducta de su gente, lleva a concluir que los tiempos presentes son mejores que los del pasado y, sobre todo, que las proyecciones a futuro –una vez vencido el COVID- dan asidero al optimismo. De los próximos cuarenta años hablarán quienes hoy están llegando al mundo y vivirán en una ciudad de alrededor de dos millones de habitantes.

 

RECONOCIMIENTOS...

Algunos reconocimientos locales y nacionales: en noviembre de 1981, cuando el semanario pasó a revista; en 1984, presea Ministerio del Trabajo; en 1981, Acuerdo del Congreso, por seis años de circulación; y, en 2006, Acuerdo municipal por los 25 años.

 

     

 

 

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