Ecuador participa, mientras problemas de inseguridad convulsionan a diario

Selección ecuatoriana, participante en el Campeonato Mundial de Fútbol que se juega en Qatar.
Constael Futbolista Byron Castillo, quien a último momento fué descartado de su participación debido a la polémica sobre su nacionalidad.

El Campeonato Mundial de Fútbol, en Qatar, altera la rutina del mundo por un mes, desde el 20 de noviembre. Es de alguna forma un final anticipado de 2003 en muchos órdenes de la vida cotidiana. ¿Olvidará el Ecuador sus grandes problemas?

 Jorge Glas, ex vicepresidente, a punto de salir libre de la cárcel.

En el Ecuador, que por cuarta vez asiste a un torneo universal del popular deporte, el ambiente futbolizado está en los hogares, en las oficinas, en las calles y los sitios públicos y particulares. Su Majestad, el Fútbol, reinará por un mes en el planeta, con todas sus ramificaciones periodísticas y comerciales. Y con sus poderes catárticos frente a la realidad, a las necesidades, problemas y lamentaciones del día a día.

No obstante, ocurren en el país escandalosas manifestaciones de descontento sobre los temas políticos, la inseguridad, la crisis administrativa, legislativa y en los organismos judiciales, al punto que, acaso ni el fútbol, libere de preocupaciones y angustias a la población, por un instinto de conservación. He aquí algunos temas de actualidad.
El otrora poderoso vicepresidente, Jorge Glas, recuperaría la libertad en cuestión de días, al haber fracasado jurídicamente el caso Singue, vinculado a concusión y asociación ilícita, pues los organismos de control habrían fallado –ignorante o deliberadamente- para sustentar las razones por las cuales estaba sentenciado a ocho años de prisión. De otras sentencias que le aplicaron estaría por finalizar el tiempo de prisión y le darían oportunidad para la excarcelación. Pero el país no ha recuperado un centavo de las pérdidas de negociados corruptos millonarios, especialmente en materia petrolera.

Octubre fue un mes fatídico por la criminalidad en niveles nunca antes vistos, con asesinatos en las calles, cometidos por delincuentes más preparados que la fuerza pública, incapaz de defender a las personas y bienes públicos. A más de elementos delictivos de bandas en pugna, decenas de víctimas cayeron en calles, amanecieron colgadas de postes o puentes o recibieron disparos múltiples de armas de fuego para morir al instante: ni jueces, ni policías, ni niños o damas, se libraron de la locura delincuencial incontenible.

Carlos Pareja, ex ministro de Energía y gerente de Petroecuador en el gobierno de Correa acusa a Galo Chiriboga, fiscal en tiempo de Correa, de haber integrado el grupo de delincuencia organizada que captó millones de dólares.

Las luchas encarnizadas de personas privadas de la libertad en cárceles del país, dejaron también recientes saldos trágicos, comprobándose la tenencia de armas de fuego, drogas, armas blancas y de toda clase en los recintos penitenciarios. Indudablemente, acumulados con apoyo de guardias de seguridad y agentes policiales destinados al custodio de las prisiones, gobernadas por capos poderosos más que por personal de funciones públicas.

 Explosión criminal de un coche bomba en una gasolinera de Santo Domingo. Uno de los atentados cruentos recientes

Elementos de la Policía Nacional resultaron, también, con frecuencia, implicados en acciones ilícitas y criminales. El caso más bullicioso fue el asesinato de la abogada María Belén Bernal en la Escuela de Policía de Quito, cuyo autor se dio tiempo para desaparecer el cadáver, denunciar la desaparición de la víctima y fugarse del país. El Presidente de la República puso plazo a la policía para capturar al autor del crimen y anunció la baja de miembros de la cúpula policial, así como la demolición del edificio de la Escuela de la Policía, declaraciones que resultaron palabrería inefectiva, vacía e impracticable.

El tema de la corrupción en el gobierno de Rafael Correa ha vuelto a tomar actualidad con la declaración del ex ministro de Energía y gerente de Petroecuador, Calos Pareja Yanusselli, quien guarda prisión, pero acaba de denunciar en la Comisión de Fiscalización de la Asamblea y en Fiscalía, que el ex presidente Correa, desde 2008, estaba enterado de las actividades ilícitas en la negociación petrolera, con millonarias ganancias acumuladas por responsables de la venta petrolera al extranjero.

 La copa que disputan los mejores equipos de fútbol del mundo.

Según él, autoridades de Contraloría, de Procuraduría y Fiscalía usufructuaron de coimas en la negociación del petróleo. Aseguró que él, personalmente, fue encargado de entregar en manos del Fiscal Galo Chiriboga, trecientos mil dólares, por órdenes superiores, en un hotel de Quito. Dichos funcionarios eran parte de la organización delictiva que habría causado pérdidas por al menos cinco mil millones de dólares al Ecuador.

Personas vinculadas al gobierno de Correa han descalificado la versión de Carlos Pareja, aduciendo que se trata de alguien contra quien se han dictado varias sentencias. Pero el propio ex presidente Correa tiene, también, sentencias ejecutoriadas con órdenes de prisión, por liderar bandas ilícitas durante su gobierno.

En fin, el Ecuador sufre, en esta temporada futbolera mundial que desviará la atención ciudadana, más que indicios de corrupción política y económica, sin que haya instancias del Estado que logren combatirla en forma efectiva y definitiva. Quizá un caso de emblemática podredumbre es el de la convocatoria para la formación de policías, habiéndose encontrado que alrededor de 15 mil aspirantes estaban vinculados a bandas de asociación ilícita causantes de crímenes dentro y fuera de las cárceles ecuatorianas. Increíble.

Comentarios potenciados por CComment