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  La enfermedad –segunda causa de muerte en América Latina- puede controlarse con alimentación apropiada y ejercicio físico: el 14 de noviembre, Día Mundial de la Diabetes, es fecha para llamar la atención sobre su presencia sin discrimen en la población humana
 
Cuando Daniela tenía tres años, le detectaron que padecía de diabetes. Ahora, a los 21, ya no padece, porque ha aprendido a sobrellevar la enfermedad con la alimentación apropiada y el ejercicio físico. Su vida es absolutamente normal y saludable.
 
   Para Ana Fernanda Sánchez, la madre, fue un golpe doloroso enterarse de que a su criatura le acompañarían de por vida las molestias incurables de la diabetes, pero su reacción fue la de aceptar la situación, para encararla con los pies firmes sobre la tierra, llenándose de conocimientos médicos y científicos.
 
Los calambres en los pies son alarma de la enfermedad
   Lo que hizo fue crear una fundación social especializada para el cuidado de diabéticos. Su hija es un caso más y, desde 2002, una de las centenares de personas que recibe tratamiento, asistencia médica y educación para sobrellevar en la forma más natural posible la enfermedad. La fundación se llama Los Fresnos y bajo su auspicio funciona la Casa de la Diabetes.
 
   La madre y la hija son los pilares de la organización, que cuenta con espacios y laboratorios para un trabajo individualizado en los campos de la prevención, nutrición, sicología, podología, y con profesionales interdisciplinarios que brindan atención todos los días. 
 
   “Uno de los objetivos fundamentales de la Casa de la Diabetes es brindar educación y prevención para profesionales, pacientes, familiares y miembros de la comunidad”, dice la señora Sánchez, su Directora, psicóloga clínica que siguió un diplomado sobre tratamiento de diabéticos, en México. También su hija Daniela ha seguido talleres especializados en el exterior y comparte sus conocimientos con los asistentes a la entidad.
 
   El 14 de noviembre es el Día Mundial de la Diabetes. Este año se adelantó en Cuenca la celebración para el sábado 12, para reunir en el Parque de la Madre a no menos de tres mil personas, en el encuentro anual de diabéticos y sus familiares, para disfrutar de programas de diversión y saborear el Plato Saludable. 
 
   La diabetes es una enfermedad que afecta sin discrimen a personas de todas las edades. Por ello, el símbolo de la Federación Internacional de la Diabetes (IDF por sus siglas en inglés), al que está vinculada la Casa de Cuenca, es el arco azul del cielo que cubre por igual a todos los habitantes de la tierra.
 
   
El exceso de sed es síntoma de diabetes
Una de las formas pedagógicas de educar a las personas que asisten a la entidad, es suministrándolas material con conocimientos básicos sobre la diabetes, la forma de prevenirla y afrontarla con una vida saludable. Más que textos, son gráficas a través de las cuales se pretende que las imágenes entren por los ojos, en forma amena, clara y colorida, a la mente de los pacientes. Una de estas publicaciones es el cuadernillo intitulado “¿Qué es la Diabetes”, lo primero que se pone en manos de quienes acuden al centro y está orientado a evitar una presentación catastrófica de la enfermedad:
 
   “De la primera impresión que demos a esa persona, tanto en el trato como en la forma en que se aborde la enfermedad, dependerá la relación entre ambas. Tenemos la responsabilidad de lograr una relación grata, tranquila, sin infundir temor. Se debe tratar de quitar dramatismo sin por ello quitar seriedad y responsabilidad de parte de esa persona,  a la que le diremos que la diabetes es una enfermedad crónica, es decir que no tiene curación, y que debe aprender a convivir con ella todos los momentos de su vida”.
 
   En el Ecuador no se dispone de estadísticas seguras sobre la presencia de la diabetes, pero para tener un referente, vale destacar que en la América Latina el 8% de los habitantes padece la enfermedad. Hasta 2013 ocupaba el primer puesto en las causas de muerte y, en la actualidad, está en segundo lugar, después de las afecciones cardiovasculares. 
 
   El 14 de noviembre, para promocionar el Día Mundial de la Diabetes, la Fundación Los Fresnos ha conseguido que la Catedral Vieja de Cuenca y el templo sobre la colina de Turi, visible de todas partes de la ciudad, sean iluminados de color azul, el color simbólico de la enfermedad que puede afectar sin discrimen de sexo, edad o condición social a los seres humanos.
 
 
La diabetes provoca cansancio