El Ecuador es un país pensante: ¡Cómo no…! Para algo se han creado la Secretaría Nacional de Inteligencia y las oficinas de talento humano en todas las dependencias públicas.

 

 

Lástima que, en sectores preponderantes de la gestión pública, esos talentos hayan sido destinados a planificar, ejecutar y gozar muy inteligentemente de los privilegios de la corrupción.

 

 

Y eso es parte de un engranaje internacional, que explica cómo la empresa brasileña Odebrecht ha hecho ganar la Presidencia de la República a sus propios candidatos.

 

 

Mientras el ex Presidente ecuatoriano disfruta de su “jubilación” tras la década ganada, en Europa, y su Vice hace penitencia en una cárcel de Quito, el Instituto de Seguridad Social (IESS) estaría en vísperas de quiebra. ¿De quiebra…?  Sí, Yes…

 

 

El Presidente peruano Pedro Pablo Kuczynski tuvo que auto destituirse por sus implicaciones con la Odebrecht, poco después de que el ex Presidente Fujimori le hiciera chino al arrancarle un decreto de indulto para salir de prisión. ¡Qué goce…!

 

 

Y en Brasil, el ex Presidente Lula da Silva, perseguido por demandas de corrupción, es el candidato más fuerte para volver a la Presidencia antes que a la prisión. ¡Qué mundo en el que vivimos!

 

 

Etc. Etc. Etc. Mejor disfrutemos de las fiestas de la Fundación de Cuenca, luego de disfrutar de la Semana Mayor y de la rendición de cuentas presentado hasta por la Chola Cuencana. ¡Rendición de cuentos! ¿O de cuántos?