El nombre de la ciudad en el parque central, luce en cada letra un motivo que alude a los patrimonios, cultura y productividad amazónica.

La ciudad de la provincia de Morona Santiago conmemora 56 años de ser cantón. Y lo celebra a lo grande, con desfiles y actos cívicos, culturales, de música y arte, que empezaron en noviembre y continúan en diciembre, patrocinados por la Municipalidad

Está aproximadamente a 160 kilómetros al oriente de Cuenca, por la carretera Paute-Guarumales-Méndez, que excepto pequeños tramos estropeados por el invierno, está en condiciones óptimas en un 90%. También se puede acceder por la vía Gualaceo-Limón-Méndez, algo más corta, pero insegura por las lluvias y trabajos que demoran en concluir. La conexión con Puyo y el norte del país tiene excelentes condiciones.

El nombre de la ciudad proviene de una ortiga que abunda en el lugar, planta antiguamente conocida como Sucu en idioma Shuar, que fue modificándose a Sucúa por el uso de los colonos que irrumpieron por allí desde inicios del siglo XX y cambiaron el destino de la población aborigen de la que hay vestigios arqueológicos que datan de los primeros siglos de la era cristiana.

La ciudad, con calles anchas que llaman la atención, muestra una planificación moderna y se caracteriza por la vistosidad en el colorido de las edificaciones, a tono con la abundante vegetación nativa, la multiplicidad de flores que engalanan el parque central con el trasfondo de colinas de tupida exuberancia y la cercanía de los ríos Upano y Tutanangoza, afluentes tutelares y emblemáticos.

El desarrollo urbano y la dotación de servicios básicos han crecido en forma vertiginosa en los últimos treinta años, hasta hacer de la pequeña urbe, de alrededor de 15 mil habitantes, un centro dinámico cuya población disfruta de condiciones de vida similares a las de las más antiguas y grandes ciudades ecuatorianas.

La conmemoración cívica es oportunidad para conocer y hacer conocer lo que fue y es en la actualidad Sucúa, ciudad orgullosa de llamarse Paraíso de la Amazonia, cuyos habitantes vivían en condiciones de aislamiento hasta inicios del siglo XX, cuando asomaron misioneros salesianos decididos a implantar la religión y la civilización. De 1909 data la presencia de Benedicto Bernal, oriundo de la parroquia azuaya Sevilla de Oro, primero en Méndez y tres años después en Sucúa, el más antiguo colono civil de estos parajes.

A partir de entonces se abrió un camino para nuevas incursiones, de religiosos o personas tras lavaderos de oro en los ríos o para apropiarse de tierras feroces para producir suculentas variedades de productos agrícolas: yuca, plátano, naranjas, naranjillas, maíz, papaya, caña de azúcar, café, cacao, chonta, mandarina, achiote, papa china y más. También para dedicarse a la ganadería con óptimos resultados gracias a las condiciones climáticas y la abundancia de alimento.

En 1932 los vecinos construyen el local para la tenencia política y una escuela a la que llaman Mercedes Navarrete, en homenaje a una dama colonizadora que fue bien acogida. El mismo año se levanta la primera iglesia católica y en 1936 se crea la escuela Rumiñahui, para varones.

Entre la gente de Sucúa y de poblaciones orientales de Azuay y Cañar hay entusiasmo por estrechar relación y en 1937 se inicia la construcción de una pica entre Shoray y Sucúa, siendo anecdótico el caso de Arcesio González Vélez, propulsor de la vía hacia la serranía, quien había quedado en un paraje selvático mientras sus compañeros fueron a aprovisionarse de vituallas y, cuando volvieron, no encontraron más que los huesos que de él habían dejado las fieras que seguramente lo devoraron.

La primera pista aérea de Sucúa data de 1947 y marca el inicio de una pionera relación de la población oriental con Cuenca y zonas amazónicas. En 1948 se establece el primer Comando de Policía del lugar pero, en 1977, se traslada a Macas, la capital de provincia, como ocurrió con otras dependencias estatales.

En 1960 empieza a funcionar en Sucúa la primera planta termoeléctrica y para entonces la ciudad ya dispone de una nueva iglesia, de cemento, un hospital y obras impulsadas por el salesiano Domingo Comín.

El deseo de superación entusiasma cada vez más a los habitantes y una comisión compuesta por Eduardo Carvajal, padre Natale Lova, Alcivíades Vintimilla, Ángel Moreno (padre del actual Presidente de la República Lenín Moreno), gestiona que Sucúa fuese cantón, logrando el decreto publicado en el Registro Oficial el 8 de diciembre de 1962, que elevó a categoría cantonal la que había sido parroquia desde el 17 de julio de 1941.
El cantón lo integran la cabecera parroquial de Sucúa y las parroquias Huambi, Santa Marianita y Asunción. La erección cantonal fue un factor determinante en la consolidación urbana y el desarrollo de los servicios públicos para satisfacer las necesidades básicas de la población.

En junio de 1967 se instala la primera administración municipal, con Neptalí Villacís como Alcalde.  A partir de entonces Sucúa se incorpora a un tren de desarrollo, mejoramiento urbano y creación de entidades que se esfuerzan por el bienestar colectivo. La Federación Shuar, vela por el bienestar de la población amazónica y la preservación de su ancestral cultura; el colegio Río Upano aparece en este año, así como el Sindicato de Choferes Profesionales. El Centro de Reconversión Económica del Azuay, Cañar y Morona Santiago, hace intensa presencia en la región amazónica, planifica su desarrollo y fomenta la colonización.

La falta de carreteras es un tropiezo para la conexión con el país, pero en 1972, al inaugurarse el puente sobe el río Namangoza, queda en servicio la carretera Cuenca-Gualaceo-Limón-Méndez-Sucúa - Macas, vía que ha prestado importante servicio antes de las obras de reconstrucción que causan permanentes interrupciones ya por varios años. Las compañías aéreas SAN, Saeta, Aeroamazonas y aviones de la FAE atendían con bastante eficacia la comunicación entre los años 70 y 80 del siglo anterior.

En 1973 se fundó la Liga Deportiva Cantonal y el 8 de diciembre de 1977 –hace 41 años- se inauguró el edificio de la Municipalidad. Un incendio ocurrido en 1969 en la casa salesiana que guardaba archivos históricos de la ciudad, ha convertido en cenizas valiosa información sobre el pasado de Sucúa.

La principal actividad de la población es la agricultura y ganadería. Datos de 2014 hacen conocer que ese año se produjeron 420 toneladas de yuca y 150 toneladas de plátano, para abastecer a los habitantes y comercializar con Cuenca, Riobamba, Ambato y otras ciudades. En ganadería se registran 25.800 reses y una producción diaria de más de 11 mil litros de leche.

Un referente de desarrollo productivo, comercial y de toda índole es la presencia en la ciudad de los bancos Pichincha, del Austro y del Estado, más siete cooperativas de ahorro y crédito. Además, la ciudad es frecuentemente anfitriona de eventos de interés nacional en campos de cultura y deportes.

Un referente de estabilidad poblacional es el que ha superado índices negativos de crecimiento en los primeros años del presente siglo, para registrarse un aumento poblacional creciente. El cantón tenía 20.738 habitantes en 2014 y en 2018 son 22.670, según estimaciones del Instituto de Censos, que proyectan que en 2030 los habitantes pasarán de 31 mil. El fenómeno migratorio, si bien persiste, tiene menor intensidad, pues las mejores condiciones de vida retienen a la población.

El turismo es una actividad creciente, que deja réditos en diversos sectores poblacionales, registrándose un aumento en las plazas de hospedaje y hosterías con un alto índice de ocupación. El mejoramiento de las carreteras que conectan a Morona Santiago con Cuenca, Puyo, Riobamba, Ambato y la Costa, facilita la afluencia de visitantes para disfrutar del clima y los paisajes singularmente atractivos. Morona Santiago, con flamantes carreteras interprovinciales, es mejor atendida en vialidad que la provincia del Azuay por los gobiernos.

 

EL ALCALDE DE SUCÚA

Saúl Cárdenas Riera, doctor veterinario, es Alcalde de Sucúa por tres períodos, desde 2005. También se desempeñó como Presidente del Consorcio de Municipios Amazónicos, Galápagos, Baños y Penipe de 2005 a 2006 y 2014 a 2016. Actualmente es Presidente del Consorcio de Municipalidades de Azuay, Cañar y Morona, Regional 6.

En 14 años de gestión, que cumplirá en mayo de 2019, ha ejecutado obras que han dado una imagen de modernidad a Sucúa, en pavimentación, materia ambiental, obras de recreación y esparcimiento, deportivas, embellecimiento urbano, mejoramiento de servicios básicos con proyección futurista, fomento de actividades de cultura y tradición que identifican a la ciudad y sus habitantes. Las obras son en la ciudad y en parroquias rurales.

Por primera vez Sucúa dispone de un plan de desarrollo “para conocer el antes y después de nuestra administración, a la vez que dejamos establecida la ruta a seguir, con un presupuesto participativo incluyente, asistiendo a cada comunidad y buscando en conjunto mejoras para sus habitantes”, sostiene.

Ya no podrá ser candidato a Alcalde otro período, pero tendría interés en mantenerse en la vida política a través de otra alternativa por definirse. Expresó su satisfacción por el trabajo cumplido en la gestión municipal e invitó a los ecuatorianos a que visitaran su ciudad en este mes, para disfrutar de la acogida que brinda a los turistas, como de eventos de cultura, arte y civismo del programa de festividades por los 56 años de cantonización.