Las mujeres, gracias a su profesionalismo, militancia política y honradez ciudadana han conquistado importantes posiciones en la función pública, en la dirección de empresas, en la cultura, en las ciencias y en todos los órdenes de la vida personal y pública. Está superada su segregación y tienen los mismos derechos y obligaciones de los varones.

El tema de igualdad de género está incluido en la Constitución y leyes de la República que, en este ámbito, consagran logros a la altura de los tiempos, el siglo XXI. Consideraciones patriarcales son obsoletas y anacrónicas, mujeres y hombres tienen los mismos derechos, capacidades, oportunidades y beneficios sociales que los varones y sería inoficioso diferenciar a unas de otros, todos, simplemente, ciudadanos y ciudadanas.

Un tema palpitante en Cuenca hoy es la decisión judicial que acogió el reclamo de dos concejalas que han creído se vulneró el derecho que les asistiría para obligatoriamente asumir, cualquiera de ellas, la Vice Alcaldía. Al escribir la presente nota no había una decisión firme sobre el caso, pero no es demás considerar lo delicado del tema y las consecuencias inmediatas en la administración municipal. Bueno sería que genere reflexiones, análisis y resoluciones sustentadas en la igualdad de derechos de varones y mujeres, para que prevalezcan los valores y capacidades humanas sobre la identidad sexual y sus variantes.