Bien preparado tiene gusto no sólo a licor y además se puede sentir el sabor de la canela, el clavo de olor, la dulzura de los frutos secos. No es algo a gusto de toda la gente; hay quienes lo encuentran desagradable pero, cualquier inglés orgulloso de la tradición dirá que cuando no ha sido preparado correctamente el sabor no es bueno.

Pasar la Navidad en medio de culturas diferentes a la propia es no solamente enriquecedor sino, a veces, sorprendente. Dada la cantidad de ingleses que viven en Emiratos Árabes, es casi inevitable compartir al menos con unas pocas personas de dicho país la época de las fiestas decembrinas. En este contexto, una de las cosas más interesantes que he aprendido es, precisamente, una costumbre gastronómica que no es del gusto de todos quienes la prueban. Se trata del tradicional cake navideño inglés, cuya receta data de la época victoriana. De hecho, los ingleses son en general motivo de broma debido a que sus tradicionales recetas se toman como poco atractivas u originales. Si bien es cierto que las recetas inglesas suelen ser más bien sobrias en cuanto al uso de especias, también es cierto que una receta bien preparada tiene su propio encanto.

Veamos pues por qué esta receta navideña tiene tanta importancia. No solamente es la tradición victoriana que acarrea el cake inglés preparado para disfrutar el 25 de diciembre en familia, sino es el hecho del tiempo que requiere su adecuada preparación. En caso de falta de tiempo, una semana de anticipación se considera aceptable aunque no se prometa un resultado óptimo. En realidad, lo ideal es preparar esta receta con un tiempo de doce semanas.

Los ingredientes no son difíciles de conseguir. Incluyen frutos secos, jugo y cáscara rallada de limón y naranja, mantequilla y azúcar morena. En un principio, estos ingredientes se ponen a coser a fuego lento hasta que hiervan por cinco minutos. Esta mezcla se deja enfriar y, una vez fría, se mezcla con la otra que debe ser preparada por separado. Dicha mezcla contiene harina, almendras, polvo de hornear, canela, clavo de olor, huevos y esencia de vainilla. El tiempo de hornear es de dos horas y luego se deja enfriar. Sin embargo, el consejo clave es usar papel para hornear en el molde y no mantequilla porque ésta ya va en la mezcla y, en teoría, si se pone en el molde, altera el sabor ideal.

Hasta aquí, no hay nada extraordinario en la receta. Sin embargo, el trabajo real comienza una vez que el cake se enfría, pues entonces hay que punzarlo con un tenedor desde el centro hacia afuera y de modo sistemático. Los agujeros hechos por el tenedor, de estar bien distribuidos, permiten que el cake tenga el sabor propio de la receta tradicional. Cada 14 días, debe mojarse uniformemente el cake con una a dos cucharadas de alcohol y dejar macerar. Si se prepara con 12 semanas de anticipación, estamos hablando de un total de seis ocasiones en que se moja el cake con alcohol. Un error al no mojar el cake uniformemente representa un fracaso en el objetivo de lograr el sabor adecuado; la receta tradicional es con ron, pero los ingleses hoy en día prefieren usar ‘’Calvados’’, un brandy de origen francés debido a que este licor evita que el cake adquiera un sabor predominantemente amargo.

El día de Navidad, un cake bien preparado tiene gusto no solamente a licor sino que además se puede sentir el sabor de la canela, el clavo de olor, la dulzura de los frutos secos. Como cualquier receta, no es algo que sea del gusto de toda la gente; hay quienes encuentran el cake muy desagradable pero, cualquier inglés que se sienta orgulloso de la tradición que conlleva esta receta, dirá que solamente cuando el cake no ha sido preparado correctamente es que el sabor no es bueno.

Debido al trabajo que el cake implica, suele haber uno solo en la mesa navideña sin importar el número de invitados que haya. De todas formas, no todos los invitados van a probarlo y, quienes lo hacen, suelen tomar un pedazo equivalente al tamaño de una cucharada debido a que los sabores, macerados por doce semanas, suelen ser intensos y, para ciertos gustos, empalagosos.

Este cake, debido a su contenido de alcohol, puede almacenarse en el congelador hasta por seis meses sin que se degrade. Tal es el caso general de un cake macerado en casa. Sin embargo, las fábricas inglesas de repostería que fabrican este cake, lo hacen con preservantes que permiten congelar el producto hasta por un año, si bien esto significa que el sabor del alcohol se concentra más y, al cabo de doce meses, el sabor que predomina es el del licor. Lo cierto es que, independientemente de si gusta o no el cake navideño inglés, es un icono emblemático de la cultura inglesa y, como tal, es único.