por: Carlos Jaramillo Medina

Esta vía se ha convertido en un testimonio de alto valor urbanístico. Su misión original de crear un “paseo” y de articular visualmente la ciudad antigua con la moderna, se ha enriquecido con hitos enraizados en el imaginario ciudadano

El urbanismo de comienzos del siglo 20 en la ciudad de Cuenca tuvo un fundamento inspirado en la ciudad europea neoclásica y la clave de su éxito fue diseñar un “paseo” con percepción visual. Para lograrlo, se valió de la perspectiva, - recurso gráfico desarrollado en el Renacimiento -, o la ciudad concebida como vista en un panorama. Precisamente el instrumento de la línea recta conlleva a la perspectiva y la uniformidad supedita lo particular a la ley del conjunto.

La perspectiva supone la contemplación de la ciudad desde un punto de vista. Implica una visión focal que quiere dirigir la mirada a hitos importantes. Por ejemplo, los complejos europeos de Versalles, Nancy o Aranjuez, responden a este tipo de ordenación perspectivista, en cuyo punto focal se encuentra el palacio de la realeza.

Una propuesta urbanística para la ciudad de Cuenca de 1910 recoge este principio europeo y traza un eje simbólico denominado “Paseo Solano”. Se organiza el espacio en sentido sur-norte para dirigir la mirada hacia el centro histórico con el diseño de un “paseo” amplio de 49 metros de sección, - la avenida más generosa de la ciudad - , para enlazar además visualmente el centro de la urbe con las montañas de Turi.

El Plan Regulador del año 1947 planificado por el arquitecto uruguayo Gilberto Gatto Sobral, respeta el “Paseo Solano” y además lo articula a las vías radiales trazadas por este arquitecto, para configurar la moderna “ciudad jardín” emplazada en El Ejido. La pavimentación con adoquines de las primeras cuadras del “paseo” se realizó en 1955 durante la administración del alcalde Miguel Ángel Estrella.

En la historia de la ciudad se puede afirmar que la Avenida Solano se ha convertido en un testimonio de alto valor urbanístico. Su misión original de crear un “paseo” y de articular visualmente la ciudad antigua con la moderna, se ha enriquecido con hitos enraizados en el imaginario ciudadano: colegio Benigno Malo, Sindicato de Choferes, monumento en honor a Solano, iglesia Virgen de Bronce, Museo de los Metales y varias viviendas de estilo tradicional y modernista.

A pesar de la presencia de algunos edificios levantados en los últimos años que cierran las visuales del paisaje urbano – de mal gusto y con claro propósito especulativo en sustitución de antiguos inmuebles patrimoniales -, y de varios negocios inapropiados ubicados en esta zona -, la Avenida Solano es el eje vial más significativo de la ciudad de Cuenca.

 

 

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